martes, 3 de febrero de 2009

Lenguaje animal y humano


Diferencias entre el lenguaje animal y el humano

Aunque las hormigas y las abejas, como otros animales socia­les, interactúan y se comunican intensamente, lo hacen mediante estímulos físicos (visuales, olfativos, quími­cos...) y gestos, no mediante actos simbólicos. Gruñir, piafar, barritar, crotorar, cloquear..., no son como hablar, aunque los seres huma­nos puedan también hacer, a veces, algo parecido. Los hombres nos comunicamos mediante signos que nos sirven para decirnos lo que son las cosas, pero también para mentir. Los animales no pueden mentir.
Los lenguajes animales se diferencian de los lenguajes humanos porque éstos son convencionales, simbóli­cos y pro­ductivos, y el que utilizan los animales no.

a) El lenguaje humano (LH) es aprendido, no innato, por eso en distintos países se hablan distintos lenguajes, mien­tras que los becerros berrean de manera parecida en todos sitios. Las abejas no van a la escuela para aprender a comunicarse. Los animales nacen sabiendo o saben por instin­to, mientras que los hombres tienen que ser adiestrados en determinadas convenciones para poderse comunicar

b) LH está doblemente articulado, esto quiere decir que las unidades propiamente descriptivas, significativas, los enunciados, las oraciones, proposiciones o frases, están compuestas de otras, las palabras, y estas por fin de soni­dos, que por sí mismos carecen de significado lógico.

c) El lenguaje humano es creativo y abstracto. Nos permite producir nuevas realidades, puramente mentales, abstractas (ideas, esencias, categorías, clases lógicas...), referir­nos a ellas y operar con las mismas. Esta caracterís­tica hace del len­guaje un poderoso instrumento de conoci­miento. Con las palabras podemos referirnos a las cosas en su ausen­cia.

d) El lenguaje humano es histórico. Esto quiere decir que evoluciona (está vivo) de un modo distinto a como evolu­cionan las cosas naturales. En cierta medida, su desarrollo está condicionado por nuestros actos de voluntad, por los intereses y aspiraciones de una comuni­dad.

Funciones del lenguaje

En un artículo de 1965, titulado "Sobre nubes y relo­jes", Popper distingue cuatro funciones del lenguaje:
En primer lugar, la que denomina sintomática o expresi­va, expresiva del estado del organismo que emite los signos lingüísticos.
Segundo, la función señalizadora: la capacidad que tiene el lenguaje para actuar sobre el receptor de los signos.
Tercero, la función descriptiva. Esta tercera función, a diferencia de las dos primeras, ya no es común al lenguaje animal y al lenguaje humano, sino propia de este último, al igual que la última...
Cuarta, función argumentativa. Esta función es la más alta de todas y, precisamente, por ello, la última en apare­cer:

«Su desarrollo ha estado estrechamente conectado con el de una actitud argumentativa, crítica y racional; y puesto que esta actitud ha conducido al desarrollo de la ciencia, podemos decir que la función argumentativa del lenguaje ha creado lo que es quizá el más poderoso instrumento de adap­tación biológica surgido en el curso de la evolución orgáni­ca».
EJERCICIOS
Los siguientes textos son consideraciones pragmáticas sobre el lenguaje hechas por un conocido sociólogo. Resuma, analice y comente su contenido, refiriendo a las funciones específicas del lenguaje propiamente humano:
A) LA MAGIA DEL LENGUAJE

«La magia del lenguaje se aprecia muy bien en el género literario de los eslóganes, comerciales o políticos, tan indisolublemente unido a las condiciones de vida contemporá­nea, a sus aspectos más irracionales. La dimensión de vera­cidad no es la propia de los eslóganes. Lo que buscan es la identificación con un deseo compartido por el mayor número posible de personas, dentro del ámbito al que se dirigen (electorado potencial, cuota de mercado). El eslogan no es tanto una declaración de un hecho como la expresión de ese deseo compartido, aunque adopte la forma de enunciado(...). La magia de las palabras está en significar mucho más de lo que dicen expresamente».


B) ANIMAL SUASORIO

«¿Por qué los hombres hablan -y no digamos, escriben- cuando los demás mamíferos no necesitan tal habilidad? La respuesta elemental es porque los hombres necesitan comunicarse mensa­jes complejos para los que se exige almacenar información (y de ahí la escritura). No sólo eso. El hombre es un animal suasorio. Necesita algo más que comunicarse. Precisa de las palabras para convencer al cliente, para confundir al adver­sario, para engañar al contrincante, para adoctrinar al neófito, para imponerse al competidor, para expresar simpa­tía o desagrado, para solicitar, argüir, persuadir, alabar o insultar.
»Más que bípedo implume, el hombre es una especie de serpiente que tiene que sobrevivir en una jungla amenazante. El lenguaje es un instrumento de lucha legítima e incruenta. Para ello se necesita una cultura, es decir, el repositorio de creencias, visiones del mundo, modos de hacer las cosas. La cultura se determina por la probabilidad de relacionarnos con los demás, que es alta dentro de una sociedad y baja fuera de la misma. Por eso hay distintas sociedades, cultu­ras y, en definitiva, lenguas. De ahí también que la lengua sea algo más que un instrumento para comunicarse. El hombre no sólo habla (o escribe), sino que lo hace de una manera retórica. Es decir, las palabras vienen cargadas de emocio­nes, valores, sobreentendidos. La estructura del idioma nos dice a qué sociedad pertenecen sus hablantes...»

C) EL ESTILO

«El estilo es lógica más oído. No consiste sólo en evitar errores. Lo fundamental es la elección de la fórmula más económica y elegante de decir las cosas.»

Amando de Miguel. La perversión del lenguaje. Espasa-Calpe, Madrid, 1994, Pgs. 112, 197-198.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

este documento me ha sevido de ayuda, para realizar un informe. muchas gracias

Anónimo dijo...

Me salvo este documento! Gracias.

Anónimo dijo...

por qué el lenguaje humano es aprendido y el de los animales no? no es la misma capacidad innata en ambos? no aprenden ambos a comunicarse?

José Biedma dijo...

No es una cuestión de todo o nada. En el lenguaje humano (LH) hay elementos innatos, rasgos suprasegmentales, entonación, carga emotiva, intensidad de voz, etc., rasgos que cobran una importancia capital en los vínculos inconscientes e irracionales que establecemos con otras personas: y también en los animales hay aspectos aprendidos, que actualizan sus potencialidades comunicativas. Lo que pasa es que lo instintivo cuenta menos en nuestra especie y lo simbólico se estructura como un mundo nuevo y propiamente humano.

Anónimo dijo...

Me ha servido de mucho para un proyecto. ¡Gracias, gracias!

antonella dijo...

una pregunta? el hombre de que manera se puede comunicar o no con el animal? como aprende el animal?

José Biedma dijo...

Bueno, Antonella, animales y hombres aprenden por condicionamiento. Tendemos a repetir lo que nos da placer y a no repetir las conductas que nos causan dolor. Por eso el dolor y el placer son maestros de la vida, aunque no muy seguros, porque hay actividades placenteras contrarias a la salud, la libertad y la dignidad, y sufrimientos que merece la pena asumir, en la procura de bienes futuros.
Somos animales y nos comunicamos también como ellos, por gestos, posturas del cuerpo, contactos, olores, gemidos, gritos, caricias, abrazos, golpes...

Anónimo dijo...

Muy buen aporte!!