martes, 10 de enero de 2023

IDEALISMO versus CINISMO

 




Este artículo se publicó por primera vez en la revista cultural IBIUT, dirigida por Ramón Molina Navarrete. AÑO XI, nº 59, pg. 24s, Abril 1992. Aquí es copia fotográfica de aquel.


viernes, 6 de enero de 2023

CULTURA ANTIGUA Y CRISTIANISMO PRIMITIVO

 

Reproducción en blanco y negro de una acuarela de J. Biedma L.
Perspectiva de la Iglesia de los Carmelitas de Úbeda (1989).
Contraportada del número 48 de la revista IBIUT 





NOTAS Y COMENTARIOS

Este artículo se publicó por primera vez, tal cual, en la revista IBIUT, dirigida por Ramón Molina Navarrete, Año IX, nº 48, pgs. 10-11 (Junio 1990). Me ha alegrado ver que a principios del 2023 no siento la necesidad de corregir nada.

viernes, 16 de diciembre de 2022

MODALIDADES ALÉTICAS & EXISTENCIA


Cuadro de oposiciones en Lógica modal


Matices de lo verdadero

La corriente principal de la lógica clásica fue durante siglos puramente asertórica. Incluso Leibniz -tan pendiente de la categoría modal de posibilidad- afirma: "Toda proposición es verdadera o falsa"(1). Tercio excluso respecto de la función veritativa. La lógica clásica era binaria, como la división del sexo, respecto al valor de verdad. Sea un enunciado cualquiera como "los vampiros son hemofílicos" o es verdadera a secas o es falsa a secas, por eso la llamamos lógica asertóricaNo hay en ella valores intermedios. No se admiten en ella modalidades de la verdad ni de la falsedad. La lógica que se ocupa de estos "matices"(2) se llama lógica modal. Las modalidades de la verdad tradicionales, modalidades aléticas, son: necesario, posible, imposible y contingente. La lógica modal admite pues cuatro operadores:

  • Necesario (N): "es necesario que p" (entendiendo por p cualquier proposición).
  • Posible (P): "es posible que p"
  • Imposible (I): "es imposible que p"
  • Contingente (C): "es contingente que p".

jueves, 24 de noviembre de 2022

DEL GRITO AL HECHO

 
"Ramonero", JBL 2022.

De la interjección a la terminología

La palabra pretende exteriorizar lo que percibimos o deseamos comunicar, aspira a manifestar lo interno. El sabio, científico o filósofo, pretende decir lo que las cosas son o cómo funcionan y se explican los eventos del mundo, o sea lo que acaece. Por eso tienden a expresar sus pensamientos con términos técnicos, con palabras bien cinceladas como cristales, con proposiciones que valgan por fórmulas, de silueta inequívoca, geométrica, palabras -llamémosles aquí propiamente términos- que intentan ser cosas o, por lo menos ensayan agotar su significado en su extensión referencial, sin más connotación que referir al mundo.

sábado, 19 de noviembre de 2022

PENSAR LO DIVINO

 

Fantasía plotiniana, JBL, 1988.

Pregunta: ¿Crees que el debate sobre la existencia o no existencia de Dios es infructuoso? ¿Por qué sí o por qué no?

En su Examen de ingenios para las ciencias (Baeza, 1575) Juan Huarte de San Juan explica cómo nuestra imaginación y nuestro entendimiento, facultades del Ingenio o talento creativo propiamente humano, poseen intimidad con la libertad, contribuyendo así muy decisivamente a la formación del carácter moral, es decir, de lo que hacemos con nosotros mismos eligiendo.

viernes, 7 de octubre de 2022

PARAÍSO DE NOMBRES PROPIOS

 

Hanuman, el dios mono o un aspecto de Shiva

Estoy seguro de que esa tonta manía publicitaria de escribir nombres propios con minúsculas es síntoma de deshumanización y sugestión de cosificación: “Todos merecen (merecemos) un nombre propio” –escribió Octavio Paz para lamentarse al mismo tiempo de que nadie lo tenga-. 

En El Mono Gramático, el premio Nobel mejicano (y este ya es nombre común) especula con la posibilidad de que el Paraíso (nombre propio de aquel Edén del que fuimos expulsados) estuviese regido por una gramática ontológica, porque las cosas y los seres serían sus nombres y cada nombre sería propio.

jueves, 8 de septiembre de 2022

VIOLENCIA Y REVOLUCIÓN

Portada de la novela histórica de G. Núñez de Prado:
Marat, Barcelona 1930.


Kant no sólo fue un punto y aparte en la historia del pensamiento por su análisis de la sensibilidad y del conocimiento humano, al que puso límites, sino también por su pensamiento moral y su énfasis en el deber con la Humanidad. Se percató, por ejemplo, de la insolvencia y crueldad inútil de guerras y revoluciones. Supuesto el progreso de las armas de destrucción masiva y su creciente coste, no pueden ser ya instrumentos de progreso. Los recursos que los gobiernos destinan a la carrera de armamentos, se detraen de la educación, la sanidad, los servicios sociales... Además, la primera víctima de la guerra es siempre la verdad y su colega: la libertad de expresión.