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jueves, 20 de febrero de 2025

EXISTENCIA Y REALIDAD


"Existencia es la circunstancia de que 
algo aparezca en un campo de sentido"

Markus Gabriel


EXISTENCIA 

Los sabios de la Escuela de Neántica se preocupaban por el estudio de la Realidad y tenían por banal la Existencia, al ser esta, la existencia, irracional, efímera y contingente. Lo real les ofrecía más garantía de estabilidad que lo existente, por ejemplo los dinosaurios, son tan reales que se ha montado una enorme industria produciendo sus figuras en distintos materiales, sobre todo de cara a servir de juguetes infantiles, pero todo el mundo sabe que los dinosaurios no existen. 

sábado, 17 de enero de 2009

El Problema de la Realidad

Desde que el Logos se propone como explicación racional alternativa a la explicación mítica, el problema de descifrar cómo los seres humanos pueden estar seguros de sus conocimientos, es el gran problema de LA VERDAD. Si la filosofía se propone como saber racional dotado de objetividad es que se pretende universalmente válido y, por lo tanto, sus conocimientos deben aportar seguridad a la persona que se apropie de ellos.
El tema de la verdad es el que nos condujo por el camino de la Lógica, precisamente para estudiar cómo el lenguaje nos ayuda a la elaboración de argumentos válidos que versan sobre el mundo, aunque solo con estudiar la forma de la argumentación vimos que no era suficiente para conocer o reconocer qué es lo que quieren decir los hablantes. El ejemplo más claro lo tenemos en la publicidad, que hace un uso abusivo del lenguaje para conseguir transmitir algo más que lo que las palabras dicen por sí solas.
¿Cómo logramos expresar nuestra realidad, lo que nos importa? Efectivamente, nuestros conceptos refieren a la realidad extramental, a las cosas del mundo, pues, de hecho, somos capaces de conseguir movilizar, hacer reaccionar a nuestros congéneres. Pero… ¿estás seguro que los demás te entienden perfectamente todo aquello que tú quieres decir? ¿no crees que hay demasiados malentendidos? Esto puede deberse a múltiples factores: a que tú no sepas expresarte bien, lo cual dice poco en tu favor (en 1º de bachillerato ya deberías tener un nivel cultural suficiente como para que esto no sucediese); a que los demás no sean buenos receptores de tus mensajes y de nuevo deberías revisar tus mensajes porque de ti depende el éxito de tu comunicación; pero existe la remota posibilidad (o no tan remota) de que nuestros conceptos a veces nos traicionen, ¿por qué?
El filósofo presocrático Parménides (vivió en el S. V a. C. en Elea –Italia-), consideró que los seres humanos vivíamos como seres bicéfalos, porque manteníamos a la vez que las cosas pueden ser de una manera y también de otra manera distinta, vamos que no teníamos claro lo que eran las cosas “en sí” y por ello nuestro conocer no se fundaba en la verdad sino, como mucho, en la opinión. Él se propuso terminar con esta situación considerando que si queríamos encontrar la VERDAD, debíamos buscar el SER de las cosas, podríamos decir, su ESENCIA. Parece ser que fue Parménides el primero que habló de esa tierra de nadie y de todos que es la ONTOLOGÍA (Literalmente es estudio de lo que es, pero de manera más general se suele utilizar como aquella teoría o concepción sobre la realidad. Así cuando hablamos de la Ontología platónica, la calificamos de dualista porque expone dos tipos de realidad).
El planteamiento no es malo, pero ¡qué demonios es eso de la Esencia! y ¿cómo encontrarla? Bien, estamos inaugurando dos grandes bloques de la Filosofía:
• La METAFÍSICA, literalmente “más allá de la física” (Es curiosa la formación de este concepto. Se debe al filósofo Andrónico de Rodas que, ordenando, la descomunal obra de Aristóteles, situó una serie de escritos, que habían quedado sin título, después de los escritos que el maestro había dedicado a la Física. Por ello lo de “tá meta ta física”, lo que viene detrás de lo físico).
• La EPISTEMOLOGÍA, que sería aquella parte que se preocupa por saber o estudiar cómo se produce el conocimiento (teoría del conocimiento, también denominada Gnoseología)
De todos modos, tratar de desentrañar cuál es nuestra realidad, cómo somos capaces de conocerla o de transmitirla y qué otras realidades nos acompañan, nos va a ocupar, prácticamente, el resto del curso y tendremos que ir con pies de plomo si es que, efectivamente, queremos llegar a ser sabios

miércoles, 14 de enero de 2009

Sentido y Referencia de las Ideas

Entendemos por sentido de un concepto la totalidad de las notas que determinan su intensión o comprensión lógica. Tales notas determinan exhaustivamente la esencia o calidad de la forma o estructura representada intelectualmente por dicha idea o noción.

Ejs.: Humán = animal-simbólico-que-trabaja-ama-juega; Línea = sucesión-de-puntos; Cuadrado = polígono-de-4-lados.

Cabe pensar la comprensión de las especies o ideas como su esquematismo, o sea, su grado de imaginabilidad.


Por referencia, extensión o denotación de un concepto entendemos su cantidad, esto es, el número de clases lógicas, especies particulares o individuos reales o posibles a los que se puede aplicar. En entomología, por ejemplo, la noción Hemiptera se predica de los heterópteros (las chinches) y homópteros (cigarras y cigarrillas); la noción de ser-vivo incluye a los hongos, los vegetales y los animales; la noción de león (idea atómica o especie ínfima) incluye a todos y cada uno de los leones (tanto reales como imaginarios).


Nota bene: Es fácil darse cuenta de que las ciencias, aunque deban experimentar con individuos, escriben sus tratados con ideas, nociones y conceptos. Así pues, saberlos ordenar, subordinar y coordinar adecuadamente (árbol de Porfirio), es decisivo para poder extender nuestra comprensión científica del mundo, que tan útil resulta para la satisfacción de nuestras necesidades y caprichos.


Regla: La comprensión (sentido o intensión) de un concepto y su extensión están en razón inversa. Es decir: a mayor comprensión, menor extensión y a mayor extensión, menor comprensión.


Así por ejemplo, la noción de ser o entidad (a la que podemos considerar provisionalmente como género supremo) tiene una comprensión mínima, pues pocas notas puedo predicar del ser en general sin contradecirme (si, por ejemplo, afirmo que es verdadero, niego ipso facto la existencia de la falsedad y la mentira); y sin embargo la noción de ser posee una extensión máxima, puesto que ser, aunque de muchas maneras (que ya veremos), se dice de todos y cada uno de las demás especies o conceptos, puesto que todo lo comprensible o imaginable existe de algún modo, esto es, tiene al menos una esencia posible. Así, también Homer Simpson es una entidad (de ficción icónica). Si aumentamos la comprensión del concepto hombre añadiendo una nota a la animalidad y la racionalidad, por ejemplo, la de ser-europeo, al mismo tiempo disminuye su extensión o número (esto es, ser-europeo se dice de menos individuos que ser-hombre, pues ya no se aplica a todos los humanos sino sólo a los nacionales de Europa). Su extensión es particular, sólo vale para ciertos hombres.

Al contrario, el individuo o lo singular, tiene una extensión mínima (la unidad) y una comprensión máxima, indefinible, pues no puedo terminar de nombrar sus notas diferenciales. Nunca puedo terminar de decir las características individuales de... pongamos, Juana o Francisco. La indefinibilidad del individuo es precisamente lo que lo hace inapto para elaborar generalizaciones científicas.


Es evidente que el mismo o los mismos referentes de un concepto pueden alcanzar distinta comprensión para distintas ciencias o saberes, al ser contemplados desde distintas perspectivas. No es lo mismo la igualdad para un matemático que para un político que para un filósofo moral.

Así, lo que somos, o sea, el objeto más complicado conocido, puede ser representado intelectualmente por notas diferentes, según los diferentes modelos de saber.



Para un filósofo un ser humano es, ante todo, una persona. Más adelante profundizaremos en el sentido de esta importante noción.

Para un biólogo el humano pertenece a las siguientes clases lógicas:


1. Animal (reino), pues come a otros seres vivos.
2. Córdado (filo): posee cuerda nerviosa y cerebro.
3. Vertebrado (subfilo): con espina dorsal.
4. Tetrápodo (superclase): cuatro extremidades.
5. Mamífero (clase): con pelo y mamas.
6. Terio (subclase): crías fetales.
7. Euterio (infraclase): fetos con placenta.
8. Primate (orden): manos y pies prensiles, origen arborícola, funciones especializadas en brazos y manos, agudeza visual, reducido número de crías por parto, prologanción de la gestación y la infancia, ampliación de la sexualidad y complejidad de la conducta social, dependencia mutua, superdesarrollo del cerebro.
9. Antropoide (suborden): labios móviles y separados.
10. Hominoide (superfamilia): tamaño mayor, locomoción especial (Extensión: homínidos, póngidos, hilobátidos).
11. Homínido (familia): bipedismo y ampliación del cortex cerebral.
12. Homo (género)...
13. Homo sapiens (especie, incluye neandertal, cromañón...)...
14. Homo sapiens sapiens (subespecie)...


Ejercicio: sustituya los puntos suspensivos por propiedades genéricas y específicas.