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jueves, 26 de enero de 2023

EL TELAR MÁGICO

 

Robert Fludd. Utriusque cosmi, II. Oppenheim 1619.
Aparecen en esferas el mundo intelectual,
el imaginativo y el sensible


EL TELAR MÁGICO[1]. Cerebros y mentes. Computación y conciencia. Razonamiento e inteligencia

 La computación de cerebros y ordenadores

¿Funciona el cerebro como un ordenador? ¿Es una computadora orgánica? ¿O el ordenador funciona como una memoria electrónico? ¿Piensan las máquinas?

miércoles, 6 de abril de 2011

CONDICIONES SUBJETIVAS DEL CONOCIMIENTO SENSIBLE

Rejilla de Herman
Ya hemos dicho que percibir es un proceso bipolar, en parte objetivo y en parte creativo, subjetivo. La naturaleza e intensidad de los estímulos (sensibilia), su colocación, duración, tamaño relativo, etc. determinan la configuración figura/fondo y el modo en que el sujeto integra las sensaciones en impresiones sensibles (perceptos), cuyo correlato objetivo son los fenómenos.

Los sentidos y la imaginación que colabora con ellos para percibir el significado del mundo sensible no nos ofrecen un retrato perfecto de las cosas tal y como son en sí, sino tal y como son para nosotros. Nuestras percepciones son construcciones, no reflejos. No obstante, la percepción del mundo no es del todo arbitraria, hay una cierta adecuación entre lo que sentimos y lo que hay ahí fuera; a fin de cuentas, de esa adecuación vivimos, cuando nos permite, por ejemplo, distinguir entre una seta comestible y otra venenosa, evitando así una intoxicación que puede ser mortal. Pero uno puede ver cosas que no existen, sin estímulos externos. Es lo que sucede cuando soñamos. Una percepción irreal es una imagen onírica, pero también una ilusión, una alucinación o un delirio. Los fantasmas, como su nombre indica, son fantásticos.

jueves, 5 de febrero de 2009

EL TELAR MÁGICO

Cerebros y mentes. Computación y conciencia. Razonamiento e inteligencia[1]

La computación de cerebros y ordenadores

El cerebro funciona como un ordenador. El cerebro piensa, la computadora calcula, pero ambos usan el razonamiento lógico. Aunque en sus actividades más creativas el cerebro parece procesar a golpe de genio, con destellos de iluminación, una gran parte del pensamiento es computación. Los pasos lógicos que sustentan la actividad computacional son simples. Han sido reducidos por Robert Jastrow a los llamados Y y O

Y: «Si 'a' y 'b' son ciertos, entonces 'c' es cierto»
O: «Si 'a' es cierto o 'b' es cierto, entonces 'c' es cierto»

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La sabiduría de los cuentos y el animal simbólico


Los límites del conocimiento científico. El pensamiento utópico y los saberes humanísticos

Nuestra identidad personal está hecha de la etérea sustancia de los sueños. Nuestras facultades representativas median entre la experiencia sensible y los trabajos de la inteligencia. La imaginación y la memoria colaboran con la razón y la experiencia en la elaboración de un pensamiento simbólico que nos constituye tan esencialmente -si no más- que nuestros conocimientos científicos -si es que los tenemos-.

El ser humano no tiene sólo vida, sino que se inventa una biografía. Y en nuestra biografía no importan tanto nuestras experiencias sino el modo en que las recordamos, las contamos y transformamos, convirtiéndolas en vivencias.

Los cuentos, las leyendas, las parábolas, los mitos, tienen un valor universal y vivencial, pues nos prestan herramientas imaginativas para la comprensión, construcción, conservación y transformación de nuestra identidad social. "Esas cosas, que no sucedieron -escribía Salustio- son para siempre", por eso han sido siempre tema obligado de artistas de todas clases, en todas partes.

Edipo, don Quijote, la madrastra de Blancanieves, el buen samaritano del Nuevo Testamento, don Juan Tenorio, Spiderman o ET, sobrevivirán a nuestras limitadas existencias. Las ilusiones cuentan como estimulantes de la inteligencia y de la acción, que orientan. Nuestras creencias sobre los orígenes y el destino dependen de relatos. También nuestras convicciones morales más profundas. Como recordaba el poeta León Felipe: la cuna del hombre siempre la han mecido -y la mecerán- con cuentos.

El pensamiento simbólico tiene un valor vital, estético, moral y educativo. Interesa, por tanto, a la filosofía. Pero también puede ser una fuente de alienación y de engaño. La tele, sin ir más lejos, esa "niñera electrónica", es un cuentacuentos activo las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Todos sus relatos están dominados por el metarrelato de la publicidad y la propaganda. Su retórica establece el mito de la soberanía del consumidor, y mediante halagos nos estimula incesantemente a buscar con prisas la felicidad en el éxtasis del consumo.