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sábado, 15 de enero de 2022

ARTES DE LA MEMORIA

 

No existe la identidad personal sin memoria genética y mental

“Aquellos que desean recordar,
retírense de la luz pública a una obscura intimidad”

 Alberto Magno. De memoria et reminiscencia.


 Es la memoria un bien necesario para la vida. Cicerón consideraba su existencia un buen argumento a favor de la inmortalidad del ánima y de la divinidad del hombre.  Ortega tenía más al humano por un animal memorioso que por un animal razonador. La memoria da ser y existencia a lo que ya no es, tesoro de las ciencias, madre de la sabiduría y de las artes junto con la experiencia. Lo que la memoria sostiene es lo que sabemos y por eso dijo Platón que saber es recordar.

domingo, 22 de mayo de 2011

La Madre de las Musas

Ortega dijo una vez que lo que nos distingue de las bestias no es la inteligencia, sino la memoria, que el ser humano es, sobre todo, el animal memorioso. Gracias a esos ecos y reminiscencias que nos devuelve la memoria, lo que aconteció en el pasado está vivo en el presente. La memoria –como explicó Ignacio Gómez de Liaño- añade un “aura simbólica” que hace del tiempo un horizonte propiamente humano: el hombre debe a su facultad de recordar el vivir no sólo en medio de objetos estimulantes, sino también en convivencia con objetos y seres significantes. ¿Sería la memoria una imaginación referida al tiempo?


Desde siempre, ese ámbito de la representación espaciotemporal(imaginación y memoria) es la fuente donde hace nido lo maravilloso: los viejos relatos sobre la creación y el destino, sobre el bien y el mal. No sólo recordamos vivencias y emociones adheridas a ellas, sino también creencias y aún realidades soñadas, mitos y fantasías.


“La memoria no pertenece sólo al mundo de los hechos, sino también al de las invenciones humanas. Así como mediante la historia el grupo conquista su pasado colectivo, asimismo mediante la memoria el individuo conquista su identidad según la configura su pasado individual”. (I. Gómez de Liaño. El idioma de la imaginación, 37s.).



Fácilmente, si el tiempo presente se vacía, acuden en nuestro auxilio, para llenarlo, los recuerdos. Sucede a los viejos. Olvidan donde dejaron hace un momento las gafas, pero recuerdan con nitidez asombrosa lo que pasó hace más de medio siglo.


Una función vital


La memoria es una función general de toda materia orgánica (Ewald Hering). Se ha definido a la memoria como el principio de conservación en la mutabilidad de todo acaecer orgánico. Memoria y herencia son así dos aspectos de una misma función vital, función de representación y comunicación. Cualquier animal tiene memoria, esto es, conserva información y la transmite. Todo ser vivo porta en cada célula de las que le constituyen una memoria genética en que se recapitula la evolución de su estirpe y, en cierto sentido, la evolución del universo hasta su misma existencia como entidad individual. Nuestro cuerpo es un monumento vivo del pasado en que se conservan los avatares de la vida.

martes, 12 de octubre de 2010

Ficción científica y Ciencia


"Ciencia ficción" es una expresión redundante. Pretende distinguir un género épico, novelístico o cuentístico, por un lado, de la ciencia real, por el otro. Pero tal vez, en español, tendríamos que decir "ciencia fantástica" más que "ciencia ficción". Si por ficción entendemos un acto de fingimiento de sucesos reales, toda hipótesis científica es un fingimiento y por tanto una ficción.

Como se sabe, Newton intentó sustituir el poder constructivo de las hipótesis, por el principio de inducción (o de transducción), que extrae proposiciones inobservables de fenómenos observables. Pero, como han percibido sus críticos, la célebre proposición newtoniana "yo no finjo hipótesis" es falsa en la epistemología del sistema newtoniano, que emplea sin escrúpulo hipótesis, tanto mecánicas como metafísicas (espacio y tiempo absolutos) y metodológicas (el principio de inducción, según la cuarta regla del filosofar expuesta en el Libro III de los Principios matemáticos de la filosofía natural, 1687).